ADORACIÓN AL SANTÍSIMO

  • Es adorar a la divina presencia real de Jesucristo, Dios y hombre verdadero, en la Eucaristía. Jesucristo, al comer la Pascua judía con los suyos, aquella noche en la que iba a ser entregado, tomó pan en sus manos, dando gracias bendijo al Padre y lo pasó a sus discípulos diciendo: “Tomad y comed todos de él, esto es mi cuerpo que será entregado por vosotros”, al final de la cena, tomó el cáliz de vino, volvió a dar gracias y a bendecir al Padre y pasándolo a los discípulos dijo: “Tomad y bebed todos de él, este es el cáliz de mi sangre. Sangre de la Alianza Nueva y Eterna que será derramada por vosotros y por muchos para el perdón de los pecados.”
  • La divina Presencia real del Señor Jesús, éste es el fundamento primero de la devoción y del culto al Santísimo Sacramento. La piedad eucarística no está fundada en un puro sentimiento, sino precisamente en la fe. Como reza el Pange lingua «Præstet fides supplementum sensuum defectui»: que la fe conforte la debilidad del sentido. «Cuando la Iglesia nos manda adorar a Cristo, escondido bajo los velos eucarísticos, y pedirle los dones espirituales y temporales que en todo tiempo necesitamos, manifiesta la viva fe con que cree que su divino Esposo está bajo dichos velos, le expresa su gratitud y goza de su íntima familiaridad» (Mediator Dei 164).
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Fecha
jueves 22 Oct 2026
Hora
11:00 - 12:00
Categoría
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