Gracias y perdón

Gracias y perdón

Son muchas las vivencias de estos 11 años de mi presencia en la Parroquia. Cuando miro hacia atrás sólo tengo dos palabras: GRACIAS Y PERDÓN.

GRACIAS a Dios, por supuesto. Pero gracias a todos y a cada uno de vosotros y a mis hermanos de comunidad. Ha sido mucha gente conocida, y otra no tanto, que ha aportado su granito de arena, que ha colaborado en las obras, que ha animado a la Parroquia desde la liturgia, la catequesis y la caridad. Muchos que han puesto su persona, su tiempo y su dinero al servicio de los demás. Decir nombres sería injusto porque siempre me quedaría alguien en el tintero. Dios lo sabe y eso es lo que cuenta. Permitidme mencionar a los “peques de la cate”, son los mejores y el futuro, han sido mi “ojito derecho”.

Gracias amigos y hermanos. Gracias. Me voy con la mochila llena. Llena de más amor a Jesús, a la Iglesia y a las personas. Con más sensibilidad a los necesitados. Con otra mirada. Me habéis hecho mejor persona. Yo no soy el mismo que un día vine.

Y PERDÓN. No he llegado muchas veces donde debía. Me ha faltado la paciencia, el tiempo y el tacto. He defraudado y fallado. Tengo mucho que pedir perdón.

Mucho. Sin embargo, a todos aquellos que aquí os sintáis aludidos, sabed que he intentado hacer las cosas siempre lo mejor posible. Que nunca ha habido mala voluntad sino debilidad humana.

Por esto y por mucho más…

GRACIAS Y PERDÓN.

Nos vemos.

P. Javier Fuente, ocd