La Cuaresma es un tiempo favorable para dejarnos renovar por Dios y volver a lo esencial del Evangelio. Bajo el lema «Reconstruir juntos la comunión» iniciamos este camino cuaresmal como comunidad creyente, conscientes de que la fe no se vive en soledad sino caminando unos con otros, escuchándonos y sosteniéndonos mutuamente. El Cristo de San Damián, re-presentado en el cartel como un puzle, nos ofrece una imagen elocuente de este proceso. Cada pieza, distinta y necesaria, sólo adquiere sentido cuando se une a las de-más. Así también la Iglesia: una comunión que se construye pacientemente, acogiendo la diversidad y dejando que Cristo sea quien dé unidad a nuestras vidas.
Este camino cuaresmal se sitúa también en el horizonte del Sínodo de la Sinodalidad, que nos invita a ser una Iglesia que camina junta, que escucha al Espíritu, dialoga y discierne comunitariamente. Reconstruir la comunión implica aprender un estilo nuevo de relaciones, más evangélico, fraterno y corresponsable. A lo largo de los cinco domingos de Cuaresma nos dejaremos guiar por cinco palabras que marcarán nuestro itinerario espiritual: llamada, escucha, encuentro, iluminación y comunión. Cada una de ellas será como una pieza del puzle que, domingo tras domingo, nos ayudará a re-componer nuestra relación con Dios, con los hermanos y con el mundo, hasta reconocer en conjunto el rostro vivo de Cristo. Que este tiempo de gracia nos disponga a dejarnos reconstruir por el amor de Dios y a convertirnos juntos en signos de comunión y esperanza para nuestro tiempo.
Delegación de Liturgia
Diócesis Nivariense