En este momento estás viendo «¡ABRÁMONOS A LA PAZ!»

El Papa León XIV, en la Jornada Mundial de la Paz, tituló su mensaje: La paz esté con todos ustedes: hacia una paz “desarmada y desarmante”. En su mensaje nos invita a rechazar la lógica de la violencia y la guerra, y a abrazar una paz auténtica basada en el amor y la justicia. Y aboga por una paz que no dependa de las armas, sino que desarme la violencia interna y transforme las relaciones. Esta paz debe ser desarmada, por cuanto no se afirma en el miedo, las amenazas ni las armas. Y debe ser desarmante, capaz de transformar los conflictos desde el corazón y la creación  de un ambiente de confianza mutua y de esperanza. “No basta con pedir la paz. Debemos encarnarla en un estilo de vida que rechace toda forma de violencia, ya sea visible o sistémica”. En el mundo se observa un “contraste entre las tinieblas y la luz“. Sin embargo, León XIV recuerda que “ver la luz y creer en ella es necesario para no hundirse en la oscuridad” y que todo discípulo de Jesús está llamado a vivir esta realidad. “La paz existe, quiere habitar en nosotros, tiene el suave poder de iluminar y ensanchar la inteligencia, resiste a la violencia y la vence. La paz tiene el aliento de lo eterno. Mientras al mal se le grita ‘basta’, a la paz se le susurra ‘para siempre’”. Advierte del riesgo de “olvidar la luz” y adoptar una mirada distorsionada del mundo: “Hoy no son pocos los que llaman realistas a las narraciones carentes de esperanza, ciegas ante la belleza de los demás, que olvidan la gracia de Dios que trabaja siempre en los corazones humanos, aunque estén heridos por el pecado”.