LA CORONA DE ADVIENTO

Tiene su origen en Alemania y representaba el ruego para que el dios-sol no se fuera con su luz y color durante el invierno. Los cristianos adoptaron este símbolo para expresar y vivir su fe en torno a la persona del Mesías, luz de las naciones.

Significado: El follaje verde, color de esperanza, recuerda la eternidad de Dios y hace pensar en los miles de años de espera del Mesías y en la actual espera de la segunda venida de Cristo.

Las cuatro velas -una por cada domingo-, solían ser tres del color morado y una rosa, la de la alegría de María por la llegada de Jesús. Una vela blanca en el centro sería la Luz de Jesús que viene a iluminar definitivamente la vida del hombre. La familia o la comunidad rezan en torno a la Corona y la noche del 24 de diciembre con las cuatro velas encendidas, se enciende por último la vela blanca cantando villancicos y se «acuesta al niño Jesús» en el nacimiento, como de costumbre, después de haber leído el Evangelio del relato del Nacimiento en Belén.

RECREAR LA NAVIDAD

Que inventéis la Navidad, que no os suene a conocida y a vieja historia. ¡Dios siempre nos sorprende, porque es Amor! Que recortéis vuestros trozos de historias y los vayáis poniendo por el belén y sobre todo junto al portal. Y que dibujéis y pintéis de nuevo la realidad de que Dios lo es ¡con nosotros! Colorearéis la vida al descubrir que también nosotros solo lo somos ¡con Él!

Un gran deseo de paz para toda la familia parroquial,

¡Feliz Navidad!

Ángel F. Mellado