LA FIESTA DE LA CRUZ

El día 3 de mayo es la fiesta de Santa Cruz. Ese día amanece en las Ramblas una larga hilera de cruces, adornadas de flores.

Es una hermosa oportunidad también para colocar la Cruz en un lugar destacado de tu casa, no como algo decorativo, sino como señal de identidad, para contemplarla, al modo como dice una antífona del Viernes Santo: “Mirad el árbol de la Cruz, donde estuvo clavada la salvación del mundo. ¡Venid a adorarlo!”. Fíjate en la Cruz del Señor, no como signo de tortura o derrota, sino como el camino de reconciliación con Dios y de manifestación del amor hasta el extremo. Ya no vemos en ella una estaca inerte, sino la gran victoria de Dios sobre la muerte y el pecado, victoria que ocurrió hace dos mil años, que ocurre cada día en la Eucaristía, y que también se da cuando te esfuerzas por responder a la gracia amorosa de Dios.

No te olvides de adornar tu casa con la cruz del Señor, con flores, plantas u objetos diversos. Llévala también en tu pecho, sintiéndote orgulloso de ser discípulo de Jesucristo, como señal de presencia permanente de ese misterio escondido en tu corazón, para que la des vida cada vez que hagas la señal de la cruz, a lo largo del día, para que Él te siga bendiciendo y protegiendo todos los días de tu vida.

¡Feliz fiesta de la Cruz!

Ángel F. Mellado