Enfermera con imágenes religiosas

Semana Santa, Semana Inquieta.

Lectura de la pasión en los evangelios:  Mateo 26-27; Marcos 14-15; Lucas 22-23; Juan 18-19

Entramos en la Semana Santa, semana grande. Desde la bendición de ramos hasta el canto de la “angélica” esta semana no es más larga que otra cualquiera, pero es la más completa.

En tiempos de pandemia
La vida toda está condicionada por la actualidad. En cualquier tiempo que sea, incluido el nuestro. También nuestra vida cristiana está condicionada por las características de este tiempo de pandemia. No tenerlo en cuenta es huir de la realidad, refugiarse y huir de un presente que debemos compartir con todos aquellos con quienes estamos tejiendo nuestra historia. Pandemia es nuestro contexto, y con ella tenemos que vivir de momento.

Una cierta añoranza
Es comprensible que en esta semana se agolpen expresiones de una semana santa que parecen haberse perdido. Las expresiones de religiosidad, multitudinarias, generalmente bien organizadas, expresiones también de la fe, a veces escondida, de todo un pueblo… van a desaparecer esta semana. Pandemia, en bien de todos, nos prohíbe manifestar públicamente nuestra fe y nuestras costumbres, nuestro arte y nuestra devoción. Y lo sentimos. Nos falta algo. Es normal que salte espontáneamente la nostalgia de tiempos pasados, pero muy cercanos. No sólo en la dimensión religiosa, pero también en ésta, que para el cristiano (y para muchos a quienes llamamos “alejados”) seguía siendo importante.

Creatividad
Una de las cosas que más llaman la atención en esta pandemia es la riqueza creativa que observamos todos los días. Y en todos los aspectos, desde los folklóricos, pasando por los artísticos, siguiendo por los sociales y terminando por los religiosos. En nuestro mundo hay verdaderos genios, personales y corporativos, que ponen sus cualidades y creaciones al servicio desinteresado de todos, pequeños y grandes, vecinos y lejanos. Y lo hacen sin olvidar las propias tragedias diarias, pero intentando superarlas.

Un ejemplo entre muchos
¿Cuántas veces le habrán dicho que la misa por televisión no era válida para cumplir con el precepto dominical? Hoy, sin embargo, le cierran las iglesias y le aconsejan que sigan la misa por televisión. Y quien dice la misa, lo dice de otras variadas expresiones religiosas que se recrean o de las que se tiene noticia precisamente por la utilización en estas circunstancias de los medios técnicos que prácticamente estaban cerrados, o muy limitados, a estas vivencias.

Semana Santa
La creatividad se manifiesta también en las expresiones religiosas. Quizá no sean éstas las más creativas. Pero no cabe duda de que también en ellas se han visto novedades que han ayudado a vivir esa dimensión cristiana que quizá teníamos olvidada o que nunca se había expresado o se había agotado. Durante esta cuaresma hemos podido “presenciar” y participar a distancia de no pocas actividades religiosas viviéndolas con verdadero fervor. Y de ellas podemos haber no sólo participado, sino también aprendido para seguir viviéndolas y actualizándolas en el futuro. Las parroquias, en las que siempre hay personas creativas, es un buen lugar para actualizar e “inventar” expresiones y vivencias de nuestra fe, también para la rica Semana Santa.

Para esta semana: afina tu experiencia de la Semana Santa y propón a tu parroquia alguna expresión religiosa para vivirla con mayor intensidad que otros años, o sigue con verdadero fervor las que otros proponen.